Aquellos que comienzan una relación con el temor de que fracasará o que ocasionará dolor probablemente descubrirán que son profetas.
No hay peor presagio de fracaso que invitarlo como una posibilidad. Por otro lado, siempre hay razones para creer que nuestro amor va a tener éxito y va a florecer, que nuestra unión con otra persona nos brindará más posibilidades de alegría y regocijo.
¿Por qué no podemos tener un futuro lleno de brillo, bondad, productividad y crecimiento?.
Debemos vivir con la esperanza de que toda relación que tomamos, todo acto que realizamos, nos llevará por el camino correcto hacia el éxito en el amor.
Hasta nuestros errores pueden ser causa de optimismo ya que nos ofrecen oportunidades para aprender y mantenernos más alertas.
El amor no busca con insistencia la perfección, por lo tanto, nosotros tampoco debemos hacerlo. El amor se enriquece con una visión positiva de uno mismo, de la vida y del mundo.
Cuando nos concentramos en imágenes constructivas que enriquecen nuestras relaciones, nos sentimos menos limitados por el pasado y más alentados por el presente.
La experiencia nos demuestra que los sueños tenderán a cumplirse si realmente lo deseamos. Los enamorados aprenden no sólo a desear lo mejor sino también a luchar para que se cumpla.
jueves, 17 de abril de 2008
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1 comentario:
VIVE COMO LAS FLORES
Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores! Advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores? Preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.
Esto, es vivir como las flores.
Magnifica pagina, sigue por q con tus palabras alienteas al afligido.
GRACIAS.
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